Las organizaciones se preocupan por sus personas ahora más que nunca

La crisis del Covid-19 está suponiendo un antes un después en todos los aspectos de la vida y ha afectado decisivamente al mundo laboral y empresarial, que ha tenido que reorganizar sus procesos operativos para dar continuidad al negocio, poniendo el foco, más que nunca, en sus personas para asegurar por encima de todo su salud y su bienestar.

Este es el caso de las empresas de la Red máshumano, como Alsa, Altamira, AonBanco Santander, Bankinter, Catenon, Cepsa, Cigna, Fundación Sagardoy, Línea Directa, Microsoft, Orange, Reale Seguros, Repsol, Savills Aguirre Newman, SGS, Sodexo, Suez, Telefónica, Unilever, Universidad Francisco de Vitoria, Wolters Kluwer y de otras organizaciones como Bankia, Enagás, Ferrovial, Indra, Santalucía Seguros, SAP Toyota.

Estas empresas fueron muy ágiles al aplicar medidas de prevención y seguridad frente al virus, tanto con sus clientes como con sus empleados, incluso antes de que fueran obligatorias. Por eso, desde muy pronto se hizo todo lo posible por trasladar a remoto la práctica totalidad del trabajo, incluso en puestos en los que jamás se hubiera planteado esta modalidad. Y, para los puestos obligatoriamente presenciales, se extremaron al máximo las medidas de seguridad y prevención.

En este proceso, las organizaciones tuvieron que adaptar todos sus procesos a una nueva operativa de trabajo, generando para ello un gran esfuerzo de comunicación, que en un principio se enfocó a la parte más operacional, pero pronto evolucionó a una dimensión más humana, siendo una vía fundamental para lograr conexión emocional y comunidad.

Para ello, no solo los departamentos de comunicación y RRHH, sino la alta dirección es la que ha estado transmitiendo en primera persona los mensajes de ánimo, confianza y agradecimiento a las plantillas. Y ha tomado gran relevancia también el papel de los managers, poniéndose de manifiesto la necesidad de ejercer un liderazgo más humano, para mantener la unión y compromiso de sus equipos, a pesas de estar distanciados.

La salud física y mental de los trabajadores también ha sido una preocupación para las organizaciones, por lo que muchas han establecido sistemas de escucha bidireccional para conocer el estado físico y emocional de las personas y ayudarles en todo lo posible. En este sentido se han lanzado múltiples encuestas y se han habilitado teléfonos de atención sobre consultas de cualquier tema relacionado con la salud o cualquier otra inquietud de tipo laboral. Además, se han desplegado diferentes canales con recomendaciones sobre teletrabajo y conciliación; consejos nutricionales y de actividad deportiva; orientación psicológica y herramientas de mindfulness, entre otros.

Por otro lado, estamos entrando en la fase de desescalada y las empresas están ya pensando en cómo afrontar el reto de reconducir su actividad ante los nuevos escenarios a los que nos enfrentaremos durante los próximos meses. Un planteamiento donde va a imperar la prudencia, la planificación y la no precipitación.

De nuevo, por tanto, las organizaciones se están preocupando, no solo de la parte operativa, sino también de la componente humana y emocional. Y esta manera en la que se están comportando las organizaciones frente la crisis, donde se gestiona también con el corazón, han puesto de manifiesto una importante mejora del compromiso de sus empleados y de la percepción que tienen de la empresa, derivando todo ello en mejores resultados y mayor productividad.

#AhoraMásHumanosQueNunca